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  • Lección del día: tipos de clavos, características y usos

    Los diferentes tipos de clavos son elementos de fijación metálica, su objetivo principal es fijar elementos constructivos.


    Existen clavos corrientes, puntas, clavos envasados y de disparo, pero no te preocupes si no los conoces todos, aquí te vamos a enseñar.

    ¿Cuáles son las partes del clavo?

    Ahora sí, estos son los tipos de clavos y su clasificación

    De acuerdo al tipo de material

    - Alambre de acero: para todo tipo de usos, principalmente en entramados de madera.

    - Acero templado y pulido: para todo tipo de usos, pueden ser utilizados en entramados de madera y fijaciones sobre concreto.

    - Acero inoxidable: usos principalmente en exteriores, dada su terminación.

    - Latonados y de latón: para usos decorativos o estructuras de madera liviana.

    - Cobre: utilizados en tapicería y en otros usos decorativos.

    Diferente tipo de cabeza

    1. Clavos de cabeza plana

    Características: ofrecen una mayor superficie para golpear y una sólida capacidad de retención.

    Principales usos: fijación o ensamblaje de madera de poco espesor.

    2. Clavos de cabeza ovalada perdida

    Características: apenas tienen cabeza y quedan al ras de la superficie; incluso hundidos.

    Principales usos de estos tipos de clavos: carpintería, suelos de madera, y elementos menores de madera como cornisas, junquillos, rodones y guardapolvos donde se requiere que no se vea la punta.

    3. Clavos de cabeza plana y ancha

    Características: es plana y ancha, ofrece una amplia superficie para golpear, con lo que la fuerza del impacto se reparte más, permitiendo una unión duradera.

    Principales usos de estos tipos de clavos: fijación de placas de cubierta y maderas de mayor espesor, en trabajos de construcción.

    4. Clavos con terminación estriada

    Características: su cabeza es plana, pero tienen rayas o un texturizado en su terminación para prevenir el deslizamiento.

    Principales usos de estos tipos de clavos: fijación de entramados de madera de mayor espesor.

    La caña también puede influir

    1. Clavos de caña lisa

    Características: es la más común, la caña no tiene ningún tipo de relieve, permitiendo uniones más sencillas y rápidas. Sin embargo, su poder de sujeción es menor.

    Principales usos: fijación de maderas de menor espesor.

    2. Clavos de caña anillada

    Características: tiene una serie de anillos grabados en su superficie, de nuevo los diferentes diámetros aumentan el poder de sujeción del clavo.

    Principales usos: entramados y construcción en madera donde debe dificultarse el desclavado.

    3. Clavos de caña roscada o estriada

    Características: recuerdan al tornillo, pero con la espiral más abierta, permite uniones muy duraderas, especialmente en materiales blandos.

    Principales usos: entramados de madera y acero donde debe dificultarse el desclavado.

    4. Clavos de caña espiral o helicoidal

    Características: pueden tener la caña roscada o retorcida. El objetivo en ambos casos es incrementar la fuerza requerida para desclavar el clavo de la madera.

    Principales usos: entramados de madera y acero donde debe dificultarse el desclavado.

    No olvides la punta del clavo

    Es el aspecto más importante, porque la punta entra en contacto con el material que se va a unir y debe penetrar fácilmente sin dañarlo.

    1. Clavos con punta de cincel o diamante

    Características: es afilada y permite una fácil introducción en la madera.

    Principales usos: fijación de placas, estructuras de madera y de madera sobre concreto.

    2. Clavos con punta plana

    Características: la cabeza está deformada mecánicamente para evitar agrietamientos al fijar.

    Principales usos: fijación de paneles en materiales blandos, como aislantes, tarimas o maderas de piso.

    3. Clavos con punta biselada

    Características: con una punta especial cortada en diagonal. Este tipo de punta presenta el mejor acabado, pero requiere más energía para fijarse.

    Principales usos: fijación de placas o estructuras livianas a hormigón y acero. 

    Y por último, pero no menos importante... sus dimensiones

    Los clavos pueden clasificarse según su diámetro, éste varía regularmente entre 20 y 32 mm, en proporción a la longitud, aunque también existen clavos por sobre los 50 mm. A mayor espesor mayor longitud posible y por ende mayor penetración.

    Es importante elegir el tipo de clavo adecuado para el trabajo que se está realizando para lograr la mejor fijación posible. Sigue leyendo nuestras guías y aprende sobre los materiales que usas en tu día a día.

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