Antes de empezar: prepara tu espacio y herramientas
Tener un espacio cómodo para planchar hace toda la diferencia. Asegúrate de contar con una mesa de planchar firme, una plancha en buen estado (preferiblemente de vapor), agua destilada si es necesaria, y la camisa limpia. Revisa también la etiqueta para conocer el tipo de tela y la temperatura recomendada.

