1. Pinta de azul el dormitorio
El color de azul interfiere en las emociones y sensaciones que se pueden experimentar en un ambiente. Mientras que el color rojo o el amarillo inspira sentimientos de calidez y energía, el azul y los tonos fríos invitan a la tranquilidad y el descanso. Pinta de azul algunas paredes de tu habitación para provocar este efecto. Si no deseas pintar de azul, puedes hacer que el azul sea protagonista en tu decoración, por medio de textiles en los cojines de tu cama o en las cortinas de la habitación.

