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No te pierdas este video con valiosos consejos para el hogar que te ayudarán a optimizar tu espacio y tiempo
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El sofá es ese mueble donde se crean recuerdos para siempre. En el, las familias se reúnen para ver una película, se sientan esas visitas que te sacan carcajadas y muchas veces son el lugar preferido de las mascotas. ¿Cómo puedes cuidarlo? Aquí te lo explicamos.
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Existen diversos tipos de sofás y así mismo hay una infinidad de productos para su limpieza. Te daremos unos consejos básicos de cómo cuidar un sofá de acuerdo a los materiales más comunes y populares, para que duren años en tu familia.
Cada material tiene su propia técnica de lavado y siempre es imperativo que consultes las recomendaciones de lavado y mantenimiento del sofá con el fabricante. Sin embargo, existe un método general que seguro te servirá:
Lava siempre tu sofá en frío, a una temperatura de 30º, usa detergente o un shampoo neutro. Si las fundas son removibles, lávalas por el revés, no las seques al sol ni uses la secadora.
Intenta aspirar tu sofá al menos dos veces por semana para eliminar restos de comida, polvo, pelusa o cualquier residuo que se haya acumulado debajo de los cojines o entre los pliegues o espacios del mueble.
Si tu sofá está pegado a la pared, sepáralo y aspira muy bien en ese espacio para evitar que cualquier resto de suciedad vuelva a adherirse a este.
El sofá suele ser el lugar ideal para nuestras mascotas. Si tienes un gato, seguramente se acostará en el para tomar el sol; si tienes un perro, será su espacio predilecto para tomar una siesta. Por eso, el uso de una funda o un protector será de completa ayuda para evitar rasguños, idas al baño inoportunas o el desgaste del material por el roce constante.
Preferiblemente mantén tus muebles alejados de fuentes de calor como estufas, aire acondicionado o radiadores. El contacto directo con estos elementos podría arruinar tu sofá gravemente.
A pesar de que muchos sofás están cubiertos por tapicerías muy resistentes a la decoloración, es mejor evitar que tu sofá reciba la luz directa del sol o de una lámpara, pues la exposición constante podría hacer que su color varíe con el tiempo.
Los accidentes ocurren, entonces, si algo se regó sobre tu sofá, mantén la calma y limpia la zona con una toalla de papel seca, deja que se ventile naturalmente y no uses productos que contengan cloro, amoniaco o químicos que puedan alterar o dañar el material.
También puedes usar el jabón neutro para quitar manchas fuertes como las del vino