¿Cómo elegir la almohada o cojín perfecto para dormir?
"La forma y el relleno de la almohada, y la posición en la que duermes son determinantes para elegir la ideal. Conoce todos lo que necesitas saber aquí."
Las almohadas y los cojines son elementos esenciales de la ropa de capa y deben elegirse con mucho cuidado para garantizar un sueño de calidad y mayor comodidad. Existen miles de formas, rellenos, niveles de firmeza y almohadas con fines especiales como las ortopédicas. Lo que debes preguntarte siempre es cuál es la almohada o cojín ideal para ti, independientemente de que en el mercado la clasifiquen o no como la mejor.
A continuación te brindamos algunos consejos para que elijas la ideal para ti.
¿Almohada o cojín?
Antes que nada, debes fijarte en la forma de la almohada, existen almohadas rectangulares, cuadradas (que conocemos como cojines), largas, entre otras. El tamaño más común en Colombia es el rectangular, que es muy práctico porque ocupa menos espacio, y es ideal para las personas que se mueven mucho en la noche, para los que duermen de lado o boca abajo y para las personas altas.
Las almohadas cuadradas o cojines son menos populares, pues ocupan más espacio en la cama, y las personas que usan este tipo de almohada tienden a adoptar posiciones no recomendadas para ganar espacio en la cama, o a doblar la almohada lo que puede afectar la cervical. En todo caso, si duermes boca arriba o si eres una persona baja, este tamaño puede funcionarte.
Las almohadas largas o travesaños, que ocupan la cabecera de la cama, no son recomendables para dormir, pues por lo general son muy altas y duras, lo que puede afectar tu cuello. Si la ya tienes una, úsala como decoración o cuando te sientes en la cama a leer o a trabajar en el computador.
Las almohadas ortopédicas vienen en distintos tamaños y están pensadas específicamente para adaptarse al cuello.
¿Cuáles brindan mayor soporte?
El soporte y la firmeza de una almohada están dados por el relleno. Existen distintos tipos de relleno. Los sintéticos agrupan las almohadas elaboradas con poliéster, microfibra, látex y espuma viscoelástica, también llamada «memory foam», que gracias a un tratamiento químico se adapta a la forma del cuerpo. Dos ventajas de estas almohadas son el costo y, porque el material es sintético, son hipoalergénicas. Una desventaja es su tiempo de vida, dependiendo de la marca, algunas pueden no durar mucho.
En cuanto al relleno natural, puedes elegir entre plumas, lana o cereales. Los rellenos de plumas no son tan comunes puesto que son costosos y además tienen la fama de que pueden causar alergia, en todo caso, los procesos de fabricación han cambiado y las técnicas utilizadas actualmente están enfocadas en eliminar de las plumas todo lo que pueda causar reacciones alérgicas. Este relleno asegura que la almohada sea muy cómoda y duradera.
El relleno de lana, por su parte, es recomendado para las personas que transpiran mucho al dormir, pues este material aísla tanto el frío como el calor.
Los rellenos de cereales son ideales para quienes quieren un relleno natural pero vegetal. Actualmente encuentras rellenos de espelta, mijo, entre otros. Estos ofrecen un buen soporte para el cuello y una buena ventilación, además son ergonómicos pues se adaptan a todos los cuerpos, y lo mejor de todo, son antiácaros.
Una almohada para cada posición
Aunque la firmeza es un aspecto esencial a la hora de elegir una almohada, la posición en la que duermes juega también un papel importante en la lista de criterios de elección.
Aunque la firmeza es un aspecto esencial a la hora de elegir una almohada, la posición en la que duermes juega también un papel importante en la lista de criterios de elección.
Por ejemplo, si duermes de lado, lo ideal será un modelo de almohada grueso, de 10 cm aproximadamente y firme para compensar el espacio entre la cabeza y el colchón. Si duermes boca arriba, necesitas una almohada firme pero suave, que esté entre los 4 y 8 cm. de grosor. y si duermes boca abajo, elige una esponjosa de aproximadamente 5cm de grosor, para no causar tensión en el cuello.
Una buena opción son las almohadas ortopédicas, pues estas se adaptan al cuerpo independientemente de la posición en la que duermas.